El legado de Edgar Allan Poe

Nació en un frío día de enero, que quizá no fue frío y, si le hubiesen preguntado a él, quizá ni siquiera fuese un día. Puede que fuese una noche, preludio de la oscuridad que le acompañó a partir de entonces. Será por eso que reinventó la novela gótica, pero además, nos regaló relatos detectivescos, siendo el promotor de las novelas de ese género, y sin embargo, en su último adiós, apenas le acompañaron media docena de personas.

Edgar Allan Poe nació en 1829 en Boston y a pesar de ser en muchos ámbitos sólo conocido por sus relatos, además de escritor de prosa, fue poeta, crítico y periodista. Poe es considerado el renovador de la novela gótica, pero sobre todo, es recordado por sus cuentos de terror, que bien podrían valer de base para estudiar la conducta delictiva, todavía hoy. Recordemos sus palabras en El Demonio de la perversidad.


"Estamos al borde de un precipicio. Miramos al abismo, sentimos malestar y vértigo. 

Nuestro primer impulso es retroceder ante el peligro. Inexplicablemente, nos quedamos. 

En lenta graduación, nuestro malestar y nuestro vértigo se confunden en una nube de sentimientos inefables. (...) y, sin embargo, es sólo un pensamiento, aunque temible, de esos que hielan hasta la médula de los huesos con la feroz delicia de su horror. Es simplemente la idea de lo que serían nuestras sensaciones durante la veloz caída desde semejante altura. 

Y esta caída, esta fulminante aniquilación, por la simple razón de que implica la más espantosa y la más abominable entre las más espantosas y abominables imágenes de la muerte y el sufrimiento que jamás se hayan presentado a nuestra imaginación, por esta simple razón la deseamos con más fuerza.

 Y porque nuestra razón nos aparta violentamente del abismo, por eso nos acercamos a él con más ímpetu."



Poe trató de hacer de la escritura su modus vivendi, sin mucho éxito, a pesar de que hoy en día su trabajo sea muy reconocido. Su impronta, después de su muerte, llegó muy lejos, hasta la literatura simbolista francesa, el subrealismo, o la novela gótica, influyendo en autores tan dispares como Dostoyevski, Kafka, Lovecraft, o Julio Cortazar, que tradujo casi todos sus textos en prosa, y que escribió muchísimo sobre la vida y obra de Poe. Incluso Rubén Darío le dedicó un ensayo.

El propio Lovecraft aseguró en un ensayo que:

"Poe nos ha dejado la visión de un terror que nos rodea y está dentro de nosotros, y del gusano que se retuerce y babea en un espantoso y cercano abismo. Al profundizar en cada uno de los supurantes horrores de la alegremente pintada broma que lleva el nombre de existencia, y en la solemne mascarada que son el pensamiento y los sentimientos humanos, esa visión tiene el poder de proyectarse a sí misma en unas cristalizaciones y transmutaciones tenebrosamente mágicas"

Más allá de sus cuentos, o de su literatura oscura, este autor dio origen al relato de detectives que tan de moda está hoy en día. Cuentos como los crímenes de la calle Morgue, la Carta Robada, el Escarabajo de Oro, que incluso Arthur Conan Doyle reconoció que habían influido en su Sherlock Holmes, forman un importante legado que, gracias al detective Dupin, ha llegado hasta nosotros en forma de género literario.

Muchos de sus cuentos estaban a caballo entre el ensayo y la ficción, y expresaba sin temor sus ideas y su filosofía sobre las partes más oscuras de nuestra existencia. Algunos de ellos, podríamos aplicarlos sin dudar a lo que pasa en la actualidad con los sucesos y el sensacionalismo, con la forma como consumimos el horror en nuestra sociedad. Así dice un fragmento, con el que comienza el relato El entierro prematuro:

"Hay ciertos temas de interés absorbente, pero demasiado horribles para ser objeto de una obra de ficción. El mero escritor romántico debe evitarlos si no desea ofender o desagradar. Sólo se los usa con propiedad cuando lo severo y lo majestuoso de la verdad los santifican y los sostienen. Nos estremecemos con el más intenso de los "dolores agradables" ante los relatos del paso del Beresina, del terremoto de Lisboa, de la peste de Londres y de la matanza de San Bartolomé, o la asfixia de los ciento veintitrés prisiones en el Pozo Negro de Calcula. Pero en estos relatos lo excitante es el hecho, la realidad, la historia. Como invenciones nos inspirarían simple aversión. "

A pesar de todo este prolifero trabajo en la literatura, en la prosa, Poe aseguró una vez que, de haber podido, se hubiese dedicado en exclusiva a la poesía, una poesía que recogía melancolía, pasión, pero también, una oscuridad que siempre acompañaba sus palabras entorno a las tristezas que nos arrastran a lo largo de la vida. En El cuervo, dedica estas palabras:

"Cierta vez que promediaba triste noche,

yo evocaba fatigado, en viejos libros, las leyendas de otra edad.

Ya cejaba dormitando; cuando allá, con toque blando,

con un roce incierto, débil, a mi puerta oí llamar.

"A mi puerta un visitante, murmuré, siento llamar;

eso es todo y nada más"

La realidad de la vida de Poe es que, tras publicar en diferentes periódicos no muy importantes, comenzó su carrera literaria como tal en 1827, cuando lanzo 50 ejemplares de un libro de poemas, pero tuvo que esperar hasta 1832 para ver sus cuentos cortos, tan conocidos hoy, recogidos en un libro. Sin embargo, la mayor suma de dinero que recogió gracias a su literatura, fue con El escarabajo de oro, con el que ganó un premio 100 dólares. Fue más tarde, en 1841 cuando se publicaron Los crímenes de la Calle Morgue, hoy en día considerada la primera historia de detectives. En aquel entonces, Poe la llamó historia de raciocinio. Ni siquiera con eso logró su sueño: poder vivir de su escritura. Su fama, aunque de una forma muy sutil, comenzó a surgir tras la publicación de El Cuervo en 1845. Sin embargo, Poe murió cuatro años después, cuando contaba tan solo con 40 años de edad.

En su entierro, solo siete personas dijeron adiós al escritor.

Como escribió en el cuento Berenice:

"La desdicha es diversa. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris, sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y tan íntimamente unidos. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris! ¿Cómo es que de la belleza ha derivado un tipo de fealdad; de la alianza y la paz, un símil del dolor? Pero así como en la ética el mal es una consecuencia del bien, así, en realidad, de la alegría nace la pena. O la memoria de la pasada beatitud es la angustia de hoy, o las agonías que son se originan en los éxtasis que pudieron haber sido. "


* Publicado por:

Amelia Pomares
Amelia Pomares


* Bibliografía:

  • Poe, Edgar Allan, 2009, Manuscrito hallado en una botella y otros relatos, Madrid, El País.
  • Poe, Edgar Allan, 2009, Poe: cuentos completos, Páginas de espuma.

· Lovecraft, Howard Phillips, 1927, El horror sobrenatural en la Literatura, disponible en: https://190.186.233.212/filebiblioteca/Material%20de%20Interes%20para%20Escritores/Howard%20P.%20Lovecraft%20-%20El%20Horror%20Sobrenatural%20en%20la%20Literatura.pdf