La arquitectura del machismo

Laura Luelmo y Diana Quer, son probablemente dos de los crímenes más mediáticos de asesinato que han saltado a la prensa española en este último año, pero por desgracia no son los únicos, ya que son decenas los casos de violaciones y asesinatos cometidos contra mujeres los que podemos contar, siendo ellas dos tan solo una pequeña parte que da visibilidad a una cifra muy elevada de sucesos trágicos. Si a todo esto le añadimos el número de asesinatos que la violencia de género provoca, nos movemos en unas cifras que hacen ver que esto de la violencia sobre la mujer es un problema muy real y a la vez muy arraigado en la sociedad, que necesita de la toma de medidas y propuestas que intenten ponerle freno.

Este problema de la violencia de género, es un problema de una complejidad enorme y cuya descripción necesitaría de un estudio minucioso y detallado de todos los factores que la gestan, de todos aquellos factores que la provocan y sobretodo de aquellos motivos que permiten que se mantenga en el tiempo evitando que se ponga fin a esta situación, ya sea por medio de la justificación, de la invisibilización del problema o de la negación del mismo.

Debido a la complejidad mencionada en el párrafo anterior, no pretendo dar una solución a esta problemática con un simple artículo, tampoco pretendo ofrecer unas bases teóricas sólidas que sirvan de guía, ni el objetivo de esta publicación es ser una gran contribución científica que ofrezca propuestas concretas y eficaces contra la violencia sobre la mujer. Nada de eso, para lograr eso se necesitan estudios muy potentes con un gran despliegue intelectual, humano y económico, los cuales distan mucho de lo poco que pueden ofrecer las líneas que se encuentran aquí plasmadas, pero también quiero decir que para poder acabar con esta situación, aparte de estudios que nos marquen los pasos a seguir, se necesita de una conciencia adecuada, de la completa asunción de esta problema por la sociedad en su totalidad y no solo por la mitad de esta y de la creación de unas nuevas bases sociales que busquen la igualdad desde la raíz del problema, eliminando todos aquellas creaciones que evitan la igualdad real entre hombres y mujeres y que en cierto modo son el germen de todos los problemas de género que hemos mencionado anteriormente.

Por tanto a lo largo de estas páginas voy a intentar hacer un ejercicio de concienciación en el que mostrar como todo lo que construye la sociedad está asentado sobre las bases del patriarcado, considerándose por parte de la misma como delito a todas aquellas situaciones que "atenten" contra dicha estructura patriarcal. Para ello utilizaré una metodología un tanto curiosa, ya que quiero invertir un poco una de las funciones de la criminología como es la de la comprensión del delito. Es decir la criminología se ha apoyado siempre en la elaboración de teorías que intentan explicar el comportamiento del delincuente o el porqué de una acción delictiva, en este caso haré lo contrario, ya que ofreceré diferentes situaciones que tienen lugar en las relaciones que se dan en la sociedad entre hombres y mujeres a diferentes niveles (micro, meso y macro), las cuales son base de esta desigualdad que alimenta la violencia sobre la mujer y mediante teorías criminológicas y tipos penales mostraré como defendemos y justificamos la desigualdad, protegiendo de esta manera el patriarcado y luchando contra aquello que lo pone en peligro y por tanto consideramos como delito, evitando esto que avancemos hacia la igualdad real.

La mujer como propiedad en las relaciones de pareja

Como ya he dicho se analizaran distintas situaciones que tienen lugar dentro de los niveles micro, meso y macro de las interacciones hombre y mujer que se dan dentro de la sociedad, empezando en este caso por el nivel micro de las interacciones que en una sociedad tienen hombres y mujeres en el que he incluido a todas aquellas relaciones ya sean de tipo familiar, sentimentales, de amistad o de cualquier otra índole que se dan entre un hombre y una mujer solamente. En este caso he querido centrarme en las relaciones de pareja y en cómo se ha cimentado desde la antigüedad la instrumentalización de la mujer en dichas relaciones, convirtiéndola en la propiedad del hombre y provocando que este pueda hacer lo que crea necesario para mantener dicha propiedad en las condiciones que él considere oportunas (Esta claro que esto no se da en todas las parejas, pero si es cierto que este sentimiento de propiedad es en el que se fundamentan todos los asesinatos de violencia de género) Pues bien una vez dicho esto, quiero mostrar como en este nivel micro el hombre utiliza medidas de "protección" sobre "su propiedad", utilizando recursos que la aparten de aquello que el piense que pueda ponerla en peligro, como es el aislamiento, la transformación de la forma de vestir de la mujer, la inaccesibilidad a ella y el control de los movimientos de la misma. Esto se realiza de una manera similar a la propuesta por Newman en su teoría del espacio defendible, la cual dice que " el espacio defendible es un modelo creado para ambientes de residencia, que inhiba el crimen, creando la expresión física de un entramado social que se defiende" (Newman, 1973), dicho en otras palabras, este arquitecto venía a decir que podíamos defender a nuestra propiedad de la comisión de delitos mediante la realización de medidas sobre ella como podían ser la colocación física de la vivienda, la transformación de la misma para así provocar su pérdida de atractivo ante los ojos del delincuente... Con esta comparación he querido mostrar como el patriarcado ha convertido a la mujer en una propiedad dentro de las relaciones de pareja, la cual se intenta proteger de todo aquello que sea percibido como una amenaza a dicha propiedad y por tanto sea considerado por las bases patriarcales como un hecho delictivo.

El etiquetamiento de la mujer en el ámbito laboral

Si sigo avanzando en el orden de los niveles de estudios planteados, llego al nivel meso el cual abarcaría todas aquellas situaciones que tienen lugar en el ámbito laboral, estudiantil (La escuela, la universidad...) y en definitiva en aquellos lugares donde las relaciones son un poco más estructuradas y complejas. Pues bien en estos ámbitos nos encontramos con muchas situaciones de desigualdad, podríamos hablar del ámbito laboral en el que son muchos los casos en que los salarios a las mujeres son más bajos, los puestos de jefatura, dirección y gestión suelen estar ocupados en su mayoría por hombres y donde los trabajos que históricamente se han otorgado a las mujeres como pueden ser la limpieza o cuidado de personas mayores, siguen siendo ocupados por estas, siendo concebidas dichas labores como desempeños exclusivos de la mujer. Con esto estamos etiquetando a las mujeres, ya que percibimos que desde su nacimiento, ellas están predestinadas a cubrir una serie de necesidades y funciones que solo ellas deben hacer y que si sus aspiraciones son otras su camino hasta dichas metas será mucho más complicado que para un hombre teniendo estas dos opciones que pueden ser o bien asumir que dichas metas son demasiado ambiciosas y por tanto ni siquiera lucharlas o llegar hasta ellas pero siempre en situaciones de desigualdad, o bien revelarse y luchar para conseguir una igualdad real, lo que las convierte a ojos del patriarcado en auténticas delincuentes que quieren someterlo y por tanto deben de ser apartadas y alejadas de cualquier intento de conseguir estos objetivos en condiciones de igualdad. Este proceso que tiene lugar es muy parecido al que describió Howard Becker en su teoría del etiquetamiento, con la que intenta demostrar como muchas personas al verse etiquetadas debido a su status social, no pueden llegar nunca a cumplir ciertos objetivos por las vías legales, lo que las hace o bien resignarse o bien utilizar medios ilícitos que les ayuden a cumplir sus expectativas. Siendo esto el mismo proceso que tiene lugar con las mujeres en el ámbito laboral, ya que sus objetivos en muchos casos son mucho más difíciles de conseguir que para un hombre, por el mero hecho de ser mujeres lo que les hace o bien resignares o bien las convierte en delincuentes a ojos del patriarcado, ya que se oponen a una doctrina que lleva siendo implantada por este desde tiempos remotos.

La "legítima defensa" como herramienta al servicio del patriarcado

En este último apartado hablaremos del nivel macro, el cual habla de las relaciones que se producen a nivel global dentro de una sociedad. En este nivel voy a mostrar como en cierto modo, todos o casi todos justificamos la desigualdad, ya que aunque no lo hagamos directamente, algunas actitudes nuestras lo hacen. Para ello voy a aludir a la figura de la legítima defensa, la cual viene reflejada en nuestro código penal en el artículo 204 y dice que "está exento de responsabilidad penal aquel que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos siempre que concurran una serie de requisitos" y la cual usamos en numerosas ocasiones para defender al patriarcado o para invisibilizar el problema de la violencia sobre la mujer, utilizando recursos que nos defiendan de aquello que creemos que nos ataca a los hombres o lo que tiene que ver con nosotros. Un ejemplo claro que nos demuestra esto es como intentamos exculpar a la figura del hombre, es decir a su género, cuando se producen asesinatos y casos que claramente están fundados en bases de desigualdad patriarcal. Esto ha tenido especial repercusión en el caso de la joven profesora Laura Luelmo, el cual ha desembocado en un aluvión de movimientos y voces que se han alzado en contra de la violencia sobre la mujer, lo que ha provocado por otro lado un movimiento defensivo de los hombres diciendo que estos crímenes los cometen asesinos y violadores, no hombres. Cosa que es completamente cierta, pero que en parte tiende a invisibilizar un problema real, ya que queramos o no, nos duela más o menos, estos crímenes han sido realizados por violadores y asesinos que comparten con todos nosotros la cualidad de ser hombres educados y criados en una estructura patriarcal. Por tanto no tenemos que realizar movimientos defensivos ni pensar que todos los hombres somos atacados cuando se alza la voz en contra del machismo y la misoginia, sino que tenemos que movernos a favor del cambio para así derruir las bases patriarcales en las que crecemos y que no exista la necesidad de "defendernos" ante una supuesta ofensa, pero que eso sea por qué ninguno de estos casos ha vuelto a suceder y no porque consideramos como ataque hacia nosotros aquello que muestra una verdad palpable. Por otro lado podemos encontrar como ejemplo claro de estos movimientos de "legítima defensa" que el hombre realiza, a esas voces que ven en la ley de medidas de protección integral contra la violencia de género, un factor de desigualdad y discriminación hacia el hombre, creyendo que dicha ley perjudica al sexo masculino y pone en una situación de privilegio a la mujer. Todos estos comentarios e intentos de cambiar dicha ley para acercarla a la "igualdad", no son más que mecanismos patriarcales que intentan mantener los cimientos de una sociedad desigual, luchando contra todo aquello que busca la equidad e intenta poner solución a un problema que tiene su base en millones de años de comportamientos desiguales y que por tanto necesita de medidas especiales que intenten corregir todas las heridas que el peso de la historia ha provocado sobre la igualdad.

En conclusión, este texto no es más que una simple muestra metafórica de cómo el patriarcado se intenta mantener de diferentes maneras en todos los niveles de relación hombre - mujer que se dan, creando mecanismos que fortalezcan la ya de por si potente arquitectura patriarcal que envuelve a nuestra sociedad. Habiendo llegado incluso a convertir en "delito" (delito metafórico a ojos del patriarcado) a todo aquello que atente contra ella y creando formas de defensa típicas del control del comportamiento desviado, haciéndonos ver de esta manera que todo aquello que se salga de lo históricamente establecido es algo que no está bien visto y que por tanto no se debe producir, siendo tan fuerte esta estructura que incluso puede provocar que personas que están a favor de la igualdad se vean influenciadas y tengan actitudes que no ayuden a la consecución total de la misma, creando esto una suma de pequeñas situaciones que en su conjunto dan vida a todo aquello que provoca tanto dolor , es decir a la violencia sobre la mujer.

* Bibliografía

Acosta, M. L. (2009). MI MARIDO ME PEGA LO NORMAL. AGRESIÓN A LA MUJER: REALIDADES Y MI TOS. Planeta.

Newman, O. (1973). Defensible space. Nueva York : Mamillan.

Sanwat, W. (2017). ¿El comtemporáneo de la escuela de Chicago? La teoría del etiquetamiento en el proceso de criminalización. VOX juris , 33 (1), 101 - 112.

* Enlaces web recomendados

https://unidadigualdad.ugr.es/

https://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/violencia-contra-la-mujer/sistema-viogen


* Publicado por:

Pedro Miguel Molina
Pedro Miguel Molina