La esperanza: motor de las familias de los desaparecidos

Jueves, 2 de julio de 2015, ¿podéis recordar ese día? Un día más en la vida de muchos de nosotros, un día que la mayoría hemos borrado de nuestra memoria. Isidro y Rosa no, el 2 de julio fue la última vez que vieron a su hijo Paco, "voy a dormir fuera", esa fue su última comunicación a las 22.30 horas de ese día, desde entonces... Silencio

Por la mañana vieron que Paco no había vuelto a casa, su WhatsApp indicaba que la última conexión había sido la noche anterior. Preocupados, telefonearon a su amigo quien les indicó que allí no había dormido. Desde ese momento tuvieron claro que algo había pasado, eso no era propio de Paco. Después llegó la denuncia, la búsqueda por la zona, por los hospitales... nada... Paco se había esfumado.

Paco Molina tenía 16 años cuando desapareció, cursaba 4º de la E.S.O., vivía en Córdoba y quería entrar en el ejército, ese viernes, como muchos anteriores, dijo que se marchaba con sus amigos, vestía bermudas y un polo blanco con la bandera de España. Por la noche, avisó a sus padres de que dormiría en casa de un amigo, sus amigos indicarían después que se fue porque "quedó con alguien".

La última pista le situaba subido a un autobús que cubría el trayecto Córdoba-Madrid, pista que no pudo comprobarse. Ninguna cámara le encontró, solo el chófer del autobús dijo haberle visto aquella noche. Sus padres desconfiaron de esta información, Paco solo llevaba 4€ encima, se fue con lo puesto, no preparó nada para "fugarse" a Madrid. Aun así era la única pista que daba esperanza a la misteriosa desaparición de un chico de 16 años.

Paco Molina es una de las 6.053 personas registradas como desaparecidas en la base de Personas Desaparecidas y Restos Humanos (PDyRH) del Ministerio del Interior. Según recoge el informe anual del Centro Nacional de Desaparecidos del Ministerio del Interior, solo el año pasado en España se registraron 146.042 denuncias por desapariciones de personas, el 4,14% de estas denuncias aún se encuentran activas. De todas ellas, solo 245 casos son considerados de alto riesgo por existir indicios de que no son ausencias voluntarias y podrían tener un origen criminal. 

A pesar de que la gran mayoría de las desapariciones denunciadas se resuelven en un plazo corto de tiempo, siempre queda un pequeño número que se acaban convirtiendo en desaparecidos de larga duración. Las consecuencias a nivel psicológico que para los familiares tiene son incalculables, al igual que lo es la impotencia que sufren los investigadores encargados de resolver casos que parecen quedar estancados, sufriendo además la presión por parte de una sociedad que no entiende cómo una persona puede desaparecer sin dejar rastro, lo que unido al propio dolor de las familias puede llegar a incrementar la visión de que las Fuerzas y Cuerpos de seguridad no están haciendo nada (o lo suficiente) para encontrarlo.

Al igual que Isidro y Rosa, muchas personas se preguntan por qué los medios no hablan del caso de su hijo, por qué de unos desaparecidos se habla y otros parecen no importarles a nadie más que a ellos, por qué no se ponen a disposición los mismos medios para buscarle.

Por suerte, detrás de esa desesperación, detrás de esas preguntas, existe un gran número de personas que no se rinden: asociaciones que acompañan a las familias y les asesoran, voluntarios que aportan su conocimiento, experiencia y buena fe, investigadores del caso que no han dejado de descolgar el teléfono ni un solo día, agotando hasta vías que no parecían llevar a ningún lugar.

La falta de apoyo mediático llevó a Isidro a poner en marcha su propia campaña para localizar a su hijo utilizando las redes sociales. Desde que se pusieron en marcha en Facebook y Twitter las plataformas de búsqueda a Paco Molina (Grupo - Se busca a Paco Molina Sanchez; Página Desaparecido Paco Molina y @nosfaltaPACO1), no ha habido un solo día donde no se haya lanzado información para tratar de dar con alguna pista. Estas redes, activas las 24 horas gracias a voluntarios que ayudan a la familia, son programadas semanalmente para que todos los días la cuenta siga lanzando tweets con la foto de Paco acompañada del hashtag #buscandoapacomolina y el teléfono de Isidro. Cada día los mismos mensajes: ¿le has visto? ¿Tienes alguna pista? Quedó con un amigo que no conocemos y no regresó, ¿dónde está el joven cordobés Paco Molina?, habrá cambiado imagen. Tiene lunares en rostro. Habla con acento andaluz, etc.

Desde marzo de 2016 se han publicado 73.200 tweets, se han compartido 23.900 fotografías de Paco y se han recibido numerosos mensajes de apoyo de muchos usuarios de todo el mundo (los tweets son programados a distintas horas coincidiendo con husos horarios de otros países). Solo el tweet publicado el pasado 18 de marzo consiguió 14.000 retweets, alcanzando un gran impacto con el mensaje y logrando que la foto de Paco llegara a muchos usuarios.

Cada mensaje recibido (público, privado, positivo o negativo) se ha leído, analizado e investigado por los policías encargados del caso, investigadores con más de 15 años de experiencia en desapariciones inquietantes o calificadas como de alto riesgo pertenecientes a la Sección de Homicidios y Desapariciones de la Unidad Central de Delincuencia especializada y Violenta (UDEV Central). Ninguna pista ha caído en saco roto.

También, asociaciones de desaparecidos, tales como SOS desaparecidos o la reciente QSDglobal, han contribuido a difundir el caso de Paco en redes sociales y medios de comunicación. Ejemplo de ello es el programa "Desaparecidos" presentado por Paco Lobatón, quien dedicó uno de sus capítulos a contar el caso de Paco Molina, e incluso promovió que su homónimo italiano 'Chi l'ha visto?' emitiera una entrevista con sus padres, tras la cual se recibieron más de una docena de llamadas de ciudadanos que decían haberle visto, lo que reactivó una posible vía de investigación en el país italiano. En definitiva, acciones como esta provocaron que el respaldo en redes sociales creciera y se reactivaran posibles pistas sobre el paradero del chico, dando visibilidad a un caso que no tuvo la fortuna de ser igual de mediático que otros.

Aunque detrás de cada desaparecido hay mucha gente dispuesta a ayudar, también, y esta es la otra cara de la moneda, existe mucha gente dispuesta a aprovecharse de la desesperación de las familias e intentar sacar partido de ella: mensajes continuos de falsos videntes que dicen tener una pista, supuestas empresas capaces de demostrar que Paco tenía actividad en su red social a partir de una serie de movimientos que se generaron en sus redes sociales, y esto son solo algunos de los ejemplos. O, incluso, gente inconsciente que no es capaz de medir el daño que pueden llegar a hacer con una pista falsa, un insulto público, un "yo vi a Paco", etc. Personas que, en algunos casos, acaban tomando conciencia de la repercusión de sus actos cuando las Fuerzas y Cuerpos de seguridad intervienen. Por ejemplo, un simple mensaje en twitter de un chico que decía conocer a Paco hizo saltar la alarma y varios grupos coordinados de la policía (con el equipo de RRSS a la cabeza) preguntaron al usuario directamente por Paco... "ah no, no le conozco... solo oí algo del caso..." o un hombre que tras llamar varias veces al padre de Paco dándole información falsa sobre el paradero del menor, acabó siendo condenado por un delito contra la integridad moral.

Tras esto, cabe preguntarse cómo las familias de las personas desaparecidas gestionan una y otra vez una lucha constante entre la esperanza y la desesperación. Pero también, sirvan estas líneas como agradecimiento a todas las personas que les acompañan en este proceso de búsqueda continua y, sobre todo, sirvan para tomar conciencia como ciudadanos de cómo simples acciones pueden contribuir a darles fuerza o, por el contrario, causar más dolor del que ya sufren a diario.

Publicado por:

Sandra Vázquez. Psicóloga. Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid.*
Sandra Vázquez. Psicóloga. Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid.*


Referencias:

- Informe sobre personas desaparecidas en España. (2018) Ministerio del Interior. Gobierno de España

- El rastro de Paco Molina, el chaval de 16 años desaparecido en Córdoba, llega a Italia (2018). Diario El Confidencial

- Seis meses de prisión y 700 euros de multa por dar pistas falsas sobre el desaparecido Paco Molina (2017). Diario ABC.

*Nota: las ideas y opiniones contenidas en este artículo son del autor/ o autores, sin que reflejen necesariamente, el pensamiento del Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid.