Los delitos informáticos están creciendo a un ritmo vertiginoso

Tal como muestran las cifras presentadas por la Fiscalía General del Estado, este tipo de prácticas ilícitas registraron un incremento de 71%, hasta llegar a un total de más de 60.000 delitos registrados y cerca de 15.000 procedimientos judiciales. Este incremento se debe principalmente a que cada vez existen más usuarios conectados a las redes sociales y debido al abaratamiento de las conexiones, tienen un mayor acceso a Internet.

Es importante señalar que el índice mayor de atestados que finalmente no son trasladados a los órganos judiciales o al Ministerio Fiscal por parte de los cuerpos policiales tienen por objeto investigaciones relativas a ilícitos de esta naturaleza. De hecho, en la Policía Nacional, lo que antes era una brigada de agentes dedicados a perseguir la cibercriminalidad se ha transformado en una unidad completa que está dando enormes resultados. En el seno de la Guardia Civil, las actuaciones en este terreno han evolucionado a la misma velocidad que en su cuerpo hermano.

Esto es el gancho perfecto para estafadores, quienes, de manera cada vez más sofisticada, usan técnicas de suplantación o acceden ilícitamente a equipos que controlan remotamente y tienen el control de un gran número de usuarios noveles. Pero dentro de las prácticas ilícitas existe una variada casuística. Estas son las más comunes:

1. Estafa. Es el delito más extendido. En este sentido, las principales prácticas suelen ser el phising, la contratación fraudulenta de líneas telefónicas, el carding o el acceso no consentido a las tarjetas de crédito y las actividades relacionadas con el juego on-line. Este tipo de delitos son los más comunes debido a que estafar resulta cada vez más sencillo. Debido a la interconexión mundial, el estafador está en cualquier parte del mundo y su detección no es sencilla, es por ello importante la denuncia ante los órganos competentes y la contratación de un perito informático, para que antes de anular/modificar la prueba, se puedan recoger las evidencias suficientes no sólo para intentar detener al estafador, sino para la propia defensa del estafado ante terceros.

2. Delito contra la intimidad de menores y acoso. Aunque la proporción es menor que en el caso anterior, esta modalidad supone un 5% del total. Cabe destacar que son delitos de pornografía infantil y/o de personas con discapacidad, mientras que el 60% se registraron por acoso a menores. Entre los principales medios registrados para estos actos se encuentran los foros privados, WhatsApp o Skype, así como almacenamiento en la nube.

3. Descubrimiento y revelación de secretos. Uno de los delitos que más está creciendo (un 60%) es éste, que ya supuso un 4,20% del total. Entre estos se encuentran el uso no autorizado de correos ajenos o el acceso irregular a perfiles de redes sociales para finalidades como suplantar la identidad.

4. Amenazas y coacciones. La Fiscalía también registró un gran número de amenazas y coacciones, un delito que ascendió a un 2,80% del total y un incremento muy importante sobre años anteriores. Relacionado con esta tipología, también encontramos las injurias y calumnias al funcionario público.

5. Falsificación documental. Este delito se establece también como uno de los más comunes, al registrar casi un 0,8% del total. Principalmente, se basa en prácticas como la manipulación de contratos, e-mails o imágenes, entre otros.

6. Daños y sabotaje informático. Este delito presentó un aumento de 70% en el último año. Aún así, se estima que estas cifras pueden ser mucho mayores según otras firmas e instituciones. La destrucción de información se realiza mediante borrado de datos, destrucción de equipos, manipulación de información

7. Suplantación de identidad. Se hace generalmente a través de correos electrónicos o redes sociales mediante perfiles falsos o robos de perfiles reales.

8. Incumplimiento de contrato. Por lo general, este delito consiste en la contratación de desarrollo de aplicaciones o webs, y luego se da un incumplimiento de las partes.

9. Delitos contra la propiedad intelectual. Generalmente se basan en divulgación de información mediante medios electrónicos y plagios. La Fiscalía registró un 0,28% del total.

10. Descargas ilegales. Aunque no se cuentan con cifras concretas, el estudio "Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales 2014" de GFK, afirma que "el 87,9 % los contenidos digitales consumidos en España en 2014 fueron piratas", al tiempo que cifra en unos 1.700 millones de euros las pérdidas por este delito. Esto lo convierte en uno de los más comunes, ya que gran parte de la población realiza descargas ilegales de programas, música o películas.

Respondiendo precisamente a ese desafío, el legislador español abordó en el segundo semestre del año 2015 importantes reformas legislativas, como las operadas en el Código Penal por las leyes orgánicas 1/2015 y 2/2015 ambas de 30 de marzo y la que se llevó a efecto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal por la Ley Orgánica 13/2015, de 5 de octubre.

Pese a este esfuerzo realizado por el Legislador, tanto español como europeo, por definir los tipos delictivos que permitieran la persecución y sanción en vía penal de determinados comportamientos surgidos al hilo del desarrollo tecnológico cuyo objeto son los propios datos y sistemas informáticos, la rápida evolución de esas mismas tecnologías ha ido determinando, en pocos años, la aparición de nuevos riesgos y amenazas y, por ende, la necesidad de articular otras figuras delictivas o modificar las ya existentes, de tal forma que sea posible actuar penalmente frente a estas nuevas situaciones cuando se estime que por su gravedad y por los riesgos que generan se hacen acreedoras de dicho reproche. Una de las mayores dificultades para el análisis de este fenómeno criminal viene siendo la detección e identificación de los procedimientos judiciales/diligencias de investigación penal que tienen por objeto hechos ilícitos vinculados al uso de las TIC.

Esta nueva realidad ha hecho que se haya gestado toda una nueva categoría de nuevos ciberdelitos, bautizados como "delitos informáticos", que tienen como punto en común las Nuevas Tecnologías. Estos nuevos "delitos informáticos" han sido positivados por primera vez por el legislador, pero todavía queda mucho camino por recorrer, dada la vertiginosa rapidez con que las TIC's se expanden, evolucionan y desarrollan y con ellas las nuevas formas y figuras delictivas que comporta esta nueva realidad.


>> Publicado por: