RATIFICAR EL INFORME: ABOGADO VS PERITO

Una de las funciones que realizamos los peritos psicólogos (y los peritos judiciales en general) es la de defender nuestras periciales en sala, lo que conocemos como ratificación. Podríamos decir que es el último paso de nuestro trabajo puesto que después de que ésta se realice en juicio oral, y unidas a todas las demás pruebas del caso que tenga el Juez, éste tomará una decisión que acabará formando parte de la sentencia definitiva. Recordemos que nuestra defensa en juicio, como ya hemos mencionado en otras ocasiones, no es vinculante para Su Señoría. Esto quiere decir que el Juez no tiene por qué seguir nuestra recomendación o nuestras conclusiones, pero sí esta obligado a guiarse por su "sano juicio" que dependerá, en parte, del grado de convicción que tenga sobre el trabajo que hayamos realizado. Es aquí donde la defensa en juicio es uno de los puntos fuertes de nuestra pericial. El cómo defendamos nuestro trabajo delante del Juez y de las diferentes partes nos hará ganar muchos puntos en cuanto a convicción y, si esto lo unimos a un informe pericial de calidad, trabajaremos con una gran ventaja. 

A la hora de testificar como personal experto y que el Juez, la parte contratante o la que se beneficia de nuestras conclusiones (en el caso de que sea el propio Juez el que nos solicita la pericial) nos realice preguntas sobre cómo hemos llegado a determinadas conclusiones, éstas pueden ser algo "light". Serán preguntas sobre la pericial que, si hemos trabajado el caso adecuadamente (cosa que no pongo en duda) deberíamos saber contestar de forma sencilla y sin lucirnos en exceso. La parte difícil viene cuanto la parte contraria es la que nos realiza las cuestiones. Es aquí donde debemos estar preparados. 

Como es normal, la parte contraria va a luchar con uñas y dientes para defender su punto de vista por lo que va a intentar hacernos preguntas rebuscadas, utilizando un lenguaje contradictorio o intentando ponernos en evidencia de alguna forma para que nuestras conclusiones tengan menor valor y, en consecuencia, menos poder de convicción en la persona que toma la decisión final, el Juez. 

Al igual que nosotros como peritos sabemos esto, los abogados, representantes de las personas inmersas en procesos judiciales, también son conocedoras de esta información por lo que aprenden y trabajan ciertas herramientas como trabajar asesorados por otros peritos, diversas técnicas de interrogatorio e incluso algunos estudian algo sobre psicología para poder "pillarnos" y de esta forma impugnar nuestro trabajo. 

Cuidado. Tal y como señala Miguel Martorell en "Seis formas de desacreditar a un "testigo experto", el hecho de que una persona sea especialista en determinado campo no lo convierte en alguien infalible. De ahí la importancia de, además de tener los conocimientos necesarios para realizar el trabajo correctamente, tener herramientas para poder defender estos conocimientos en sala ante las diferentes preguntas de las partes, cómodas e incómodas, y ante la presión de estar delante de Su Señoría, a sabiendas de las posibles consecuencias de tus conclusiones finales para la/s persona/s a la espera de sentencia. 

¿En qué pueden basarse los abogados para restarnos credibilidad? Miguel Martorell, investigador a tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de Derecho de la misma universidad nos da seis pistas en las que baso el presente artículo, que él llama "tácticas argumentativas": 

1. Credenciales académicas: este punto se basa en que nuestra titulación la hayamos obtenido en una institución poco conocida o que ésta no esté acreditada. Incluso puede basarse en el hecho de que no tengamos estudios de postgrado o especialización en el tema, por lo que nuestra opinión entonces puede ser algo dudosa. Ya sabemos que en España la psicología forense no está regulada, por lo que cualquier psicólogo sin especialización jurídica y/o forense podría ejercer como perito. Cuidado con esto puesto que puede ser un punto flaco a la hora de ratificar el informe. 

2. Campo de conocimiento: imaginemos que nos hemos formado en una prestigiosa universidad y que somos peritos psicólogos acreditados. Ahora nos van a intentar medir por nuestra experiencia en éste y otros campos relacionados. Recordemos que el perito es alguien que comparece en un juicio para aportar conocimiento experto que se encuentra más allá del conocimiento del juzgador y que es considerado necesario para decidir sobre el caso (Duce, M. 2013). Es por esto que, a pesar de poseer las credenciales, es otro punto por el que nos pueden intentar desacreditar. Está claro que, si acabas de comenzar a trabajar, esto se consigue poco a poco. Nadie nace con la experiencia bajo el brazo por lo que debemos tener en cuenta que mientras trabajamos para conseguirla, los abogados pueden sacarnos ventaja. 

3. Procedimientos/Metodología: uno de los puntos fuertes de nuestra pericial serán las pruebas y procedimientos que utilicemos a la hora de elaborar el informe. Para evaluar esta parte e intentar sacar fallos, los abogados se suelen ayudar de otros peritos que les asesoran y que incluso realizan otro informe pericial contrario. Es cierto que cada caso lleva asociadas unas pruebas relacionadas según lo que se quiera evaluar. Éstas deben ser siempre las más novedosas y las que hayan demostrado empíricamente mayor fiabilidad y validez para que los resultados y conclusiones finales sean acertados para la problemática a solventar y, si otro experto necesita o quiere replicar el informe (basándonos en el criterio de la replicabilidad del informe científico) pueda hacerlo obteniendo resultados similares. 

4. Información disponible: los abogados querrán asegurarse que contamos con toda la información disponible (por ambas partes en algunos casos, por ejemplo en custodias) y que el informe se ha llevado a cabo teniendo en cuenta toda ella. El que nos basemos en información reducida o incompleta puede hacer que nuestro informe quede inválido. Es importante saber que, en el caso de que no podamos disponer de cierta información por algún motivo, no se obvie, dejándolo por escrito para que quede constancia y no nos puedan dejar en evidencia en sala. 

5. Tiempo de trabajo: una determinada metodología de trabajo en este tipo de informes, dependiendo del caso, lleva un tiempo estimado. El realizar diversas entrevistas a las partes implicadas (familiares, amigos íntimos, otros profesionales relacionados...si es necesario), pasar y corregir pruebas y tests, elaborar el informe... nos lleva un tiempo del que debemos disponer en su totalidad. El realizar un trabajo pericial completo en un tiempo demasiado corto puede hacernos parecer imprudentes a la hora de elaborar conclusiones adecuadas, además de no haber podido estudiar el caso con el suficiente detenimiento, lo que hace que la validez de nuestro informe y nuestra palabra se vea afectado. 

6. Posibles contradicciones: puede que en algún momento de nuestras carreras, ante un caso similar o comentando generalidades, podamos haber realizado otras afirmaciones que puedan ser contradictorias si las comparamos con las que defendemos en el momento de la ratificación. Los abogados pueden aprovecharse de este tipo de situaciones para traerlas a sala y hacernos entrar en contradicciones, haciéndonos dudar de nuestra palabra. Debemos estar preparados para este tipo de preguntas y dejar claras las circunstancias específicas que nos han hecho llegar a la conclusión que planteamos para que nuestras afirmaciones sean firmes y no puedan llevarnos a su terreno, inestable a sabiendas. 

Todo este interrogatorio no es más que una fase. No solo debemos trabajar los conocimientos teóricos sino que también debemos ejercitarnos tanto verbalmente así como en comunicación no verbal para que se nos vea tranquilos y en control de la situación. Esto nos dará más seguridad y nos ayudará a salir airosos de este momento que, para algunos, puede ser algo incómodo. Hay algo importante a saber en este punto del juicio: depende de cómo manejes la situación, además de realizar un trabajo pericial de 10, puedes dejar tu huella en la memoria del abogado que te "está intentando sacar los colores" y puede que, en el próximo juicio, sea el que te pide asesoramiento y te hace las preguntas fáciles ;) 

Existen otros trucos, más "sucios" para ponernos nerviosos o para ponernos a prueba, como por ejemplo pronunciar mal o confundir nuestro nombre o apellidos para ver si reaccionamos y como lo hacemos, malinterpretar deliberadamente parte de nuestro informe, interrumpirnos mientras hablamos o contestamos con otras preguntas para ponernos nerviosos, etc. Todos tienen el mismo fin: hacernos entrar en un estado en el que ellos puedan sacar ventaja. Al fin y al cabo, cada representante legal defiende los intereses de su cliente. Son las reglas del juego. 

* Publicado por:

Sílvia P. Aguilar
Sílvia P. Aguilar


* Webgrafía:

Berbell, C. (2018) 9 trucos de los abogados a la hora de interrogar a los testigos de la contraparte. Confilegal. Recogido de: https://confilegal.com/20180802-trucos-los-abogados-lahora-interrogar-los-testigos-la-contraparte/amp/ - Carborell, M. (2015) Seis formas de desacreditar a un "testigo experto". Web propia. Recogido de: https:// www.miguelcarbonell.com/articulos_periodicos/ Seis_formas_de_desacreditar_a_un_testigo_experto.shtml 

Duce, M. (2006) La prueba pericial y su admisibilidad a juicio oral en el nuevo proceso penal. Revista de Ciencias Penales Iter Criminis, 5. 53-112. Recogido de: https:// biblioteca.cejamericas.org/bitstream/handle/2015/2558/ArtIculoPeritosFinal.pdf? sequence=1&isAllowed=y 

Duce, M. (2013) Una aproximación empírica al uso y prácticas de la prueba pericial en el proceso penal chileno a la luz de su impacto en los errores del sistema. Política Criminal, 13 (25). Recogido de: https://www.politicacriminal.cl/Vol_13/n_25/Vol13N25A2.pdf