Violencia masa y creencias

Existen casos distintos que por sus particularidades estos son únicos, tal vez escuchemos en la prensa o tv algún crimen atroz y despiadado, mas sin embargo para los cuerpos policiacos serán solamente casos comunes magnificados por los medios, pero siempre en todos lados hay casos que recordar, eventos que mueven las entrañas del investigador, que lo tiene siempre en mente o que se mantiene al tanto, ya sea por los avances dentro de su departamento, del seguimiento que el le da en la prensa, guardando imágenes, recortes de prensa, charlando con los colegas como aquel caso que dio formación a su carrera, que alguien quiere hacer un libro de novela negra, que lo guarda celoso gesticulando en el espejo lo que hará cuando este frente a frente con el monstro que causo ese daño.

En los casos que se pueden presentar están los de violencia familiar, donde el marido con alto grado de celotipia entra en cólera y comete algo de lo que se arrepiente o no, el robo con violencia donde el ladrón se pone nervioso y sale el disparo o ejerce con su navaja una acción de intimidación que se va de mano y penetra la piel de su víctima, aquellos casos donde acciones de la venta de droga por el poder y la eliminación de grupo rival inician actos tan violentos que estremecen a la comunidad por los altos índices de violencia que se confunden y deberían ser actos terroristas como tales.

En México en últimos tiempos hemos tenido crímenes de justicia ciudadana, en los cuales personas mueren o quedan severamente violentados físicamente debido a un contexto empático del ciudadano a realizar acciones justicieras en la sombra del anonimato de la masa o grupo grande de personas, la finalidad de este texto no es el abordar la psicología o ciencias de la conducta criminal, si no verlo desde la óptica de la criminalística.

Hace algún tiempo me presente a un caso donde hasta el párrafo anterior fue cuestionado e incluso abrió posibles líneas de investigación distintas a los crímenes de alto impacto, pero ''dentro de la normalidad'' de una comunidad hasta cierto punto acostumbrada a hechos violentos en su comunidad y el hartazgo de un gobierno que no da respuesta pronta a sus necesidades de justicia.

En el hallazgo es localizada la victima con daño de fuego en un 80% del cuerpo, golpes en rostro y cuello, y heridas cortantes en esa misma zona, lo peculiar del caso es el hallazgo de un trozo de madera insertado en el ano, este caso en la discusión pudiese haberse tratado como un delito sexual por el objeto con simbología fálica en el ano, despersonalización por las heridas en rostro, así como el fuego.

Lo interesante era que ya en necrocirugía el trozo de madera estaba tan insertado en el cuerpo que este atraviesa órganos internos y el único órgano que evito que saliera fue la piel en el hombro, estamos hablando de aproximadamente 1 metro o poco mas insertado en el ano de la víctima.

La profundidad de el hallazgo del elemento insertado, el análisis preliminar victimológico donde se refiere que la victima practica comercialmente actos de esoterismo y ofrece dichos servicios como medio de ingreso económico, que a la victima se le aplico el fuego, y en un primer análisis es necesario establecer alguna hipótesis como línea de investigación del caso para marcar cierto camino para los investigadores, los cuales manejaban robo a casa habitación, la hipótesis de un agresor sexual, o que el crimen organizado establecido una venganza por que la víctima tenía asociación con grupo enemigo, y al suscrito lleva a la mesa un motivo un tanto peculiar ''¿Y SI TRATARON DE ELIMINAR A LA BRUJA?''.

La acción de eliminar a los enemigos de la sociedad por la misma población, haciendo de lado a los órganos de procuración de justicia, tenemos que mencionar las etapas de la criminalística y la investigación forense, lo cual refiere la etapa bárbara, donde primero se castiga sin necesidad investigar, en países latinoamericanos es una corriente creciente que esta tomando fuerza, y este movimiento es parecido a la santa inquisición como a continuación son mencionados

Pánico moral

La amplia caza de brujas o "locura" que predomina en el siglo XVI fue una forma de control social para suprimir (o invocar) el pánico moral. Cuando una sociedad se aferra al comportamiento problemático y desviado de sus miembros: "el mal que hacen o se piensa que hacen", existe un sentimiento colectivo de que se deben tomar medidas serias para garantizar la preservación del tejido social. Por lo tanto, la amenaza maligna debe abordarse para reparar el daño controlando estos comportamientos desviados y castigando a los perpetradores. A menos que se rectifique de inmediato, la creciente crisis social podría provocar un aumento de la emoción, la ansiedad, la hostilidad, la amenaza y el miedo que podrían causar pánico social y cambios en el status quo. Para abordar el pánico moral, se impone un control social intensificado o reforzado. Esto significa leyes más rígidas, hostilidad pública más intensa (para contrarrestar el comportamiento desviado, es decir, establecer ejemplos a través de la humillación y el castigo públicos), condena, reglas y políticas más elaboradas, más arrestos y más prisiones. Esto es para abordar y contrarrestar eficazmente la tendencia de las sociedades a ser moralmente laxas (Goode y Ben-Yehuda 2009).

Si hay una represión contra los miembros vulnerables de la sociedad: jóvenes, moralmente débiles, personajes cuestionables, hechos dañinos y experimentando con el mal; creído que son los perpetradores, entonces estas personas deben ser conscientes de las repercusiones de sus acciones para servir como lecciones para otros miembros de la comunidad que podrían pensar en hacer lo mismo. Si la causa principal del problema es la ineficiencia para reprimir las malas acciones, entonces la solución principal es volver a fortalecer esos esfuerzos (Goode y Ben-Yehuda 2009).

Incluso en el siglo XIV se publico un libro referente a la caza de brujas.

El Malleus Maleficarum (del latín: Martillo de las Brujas), es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento. Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas, que luego de ser publicado primeramente en Alemania en 1486, tuvo docenas de nuevas ediciones, se difundió por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas en el continente por cerca de 200 años. Esta obra es notoria por su uso en el período de la histeria por la caza de brujas que alcanzó su máxima expresión desde mediados del siglo XVI hasta mediados del XVII.

Lo que se observa en este libro es el contexto misógino marcado como cualquier otro acto de aquella época donde el hecho de ser mujer es mas propenso que los demonios las posean

Los autores detallan que la mujer por su "naturaleza más débil e intelecto inferior" son más dadas a ser tentadas por Satán que los hombres. En una época donde la mujer era considerada a todas luces inferior al hombre no era de extrañar semejantes afirmaciones.

Se describen las formas de brujería. Cómo lanzan las brujas hechizos. Se habla del Pacto con el diablo. Al parecer muchos de los detalles del libro, hechizos, pactos, sacrificios etc. fueron obtenidos -supuestamente- de juicios inquisitoriales llevados a cabo por los dos autores del libro. Sprenger y Kramer.

En el libro se detallan métodos para enjuiciar, sentenciar, detectar y destruir brujas. Entre ellos la tortura que era visto como algo natural si el brujo o bruja no confesaba voluntariamente su culpa (qué remedio le quedaba, si no confesaba le harían confesar de todas formas). Los jueces que supuestamente representaban la rectitud de la Iglesia eran instruidos para "engañar" al acusado prometiéndole misericordia por su confesión.

Aquí es donde llegando a tiempos actuales se detecta, se sentencia y se destruye a aquellos personajes que la sociedad considera ''brujas'' y el concepto lo llevo a los violadores de niños, ladrones de comunidades pobres, o el clásico de aquellos que realizan actos religiosos distintos a los de las comunidades establecidas en esos pueblos

La caza de brujas en aquel entonces como fenómeno generalizado es característica de la Europa Central a inicios de la Época Moderna. Base para la persecución masiva de mujeres (puntualmente también menores y hombres e incluso animales) por la Iglesia y sobre todo por la justicia civil, fue la idea, extendida entre teólogos y juristas, de una conspiración del Demonio para acabar con la Cristiandad.

Donde hasta el día de hoy se marca por la trasgresión a las buenas costumbres de aquellas comunidades rurales tradicionales con un marcado comportamiento moral estricto.

''Quien, cegado por el Demonio, cree como los paganos que alguien es una bruja y come a personas, 

y la queme por ello o deja comer su carne por otros, 

será castigado a pena de muerte''

Con la famosa "caza de brujas" iniciada a mediados del siglo XV se dieron muerte a centenares de miles de mujeres y hombres acusados de ser "brujos "y "brujas", términos que se asimilaban con" estar poseído y estar al servicio del diablo". Durante tres siglos se cometieron las mayores vejaciones con esta trágica excusa. En tiempos de la Inquisición acusar a alguien de practicar "brujería" era el pretexto perfecto para deshacerse de aquellos individuos incómodos o non gratos. Tales como la curandera, la partera, la herbolaria... En definitiva, de aquellos individuos que por motivos políticos o no simbolizaban un peligro latente para el poder regente. Es bien sabido que la mayoría de las víctimas acusadas de "brujería" fueron inocentes y es bien sabido también que éstas sufrieron escalofriantes y terribles tormentos antes de morir ajusticiados.

De los castigos pueden ser varios, pero mencionando el caso anterior mencionado dos son localizados en la cacería de las brujas:

Empalamiento

La víctima es atravesada por una estaca. La penetración podía realizarse por un costado, por el recto, por la vagina o por la boca. La estaca se solía clavar en el suelo dejando a la víctima colgada para que muriera. En muchas ocasiones la punta de la estaca no se afilaba y se introducía con cuidado para evitar la muerte inmediata, que en algunos casos podía retrasarse hasta tres días.

La hoguera

Es una de las muertes más clásicas para los acusados de brujería. La supuesta bruja se ataba a una escalera como en el gráfico y era arrojada a las llamas. O bien se situaban en el centro de la hoguera atadas a un poste.

Con el Malleus Maleficarum es la primera vez en la historia que aparecen integrados en un mismo escrito la criminología, o sea, el origen del mal, con el derecho penal, es decir las manifestaciones del mal y la criminalística, o sea, los datos necesarios para descubrir el mal en la práctica.

Es la primera vez en la historia que aparece en forma sistematizada una teoría sobre el origen del crimen, es decir, una etiología del crimen.

Esta estructura discursiva que legitima la violencia del poder punitivo permanece sin grandes cambios hasta el presente, lo único que se va modificando en cada nueva generación son sus contenidos internos.

Desde la publicación del Malleus Maleficarum hasta nuestros días siguen apareciendo instrumentos discursivos inquisitoriales con idéntica estructura: se trata de una emergencia y, como es una amenaza extraordinaria que supone un riesgo para los cimientos de toda nuestra cultura y la humanidad entera, se deben tomar medidas extraordinarias para combatirla.

Conclusión

En la actualidad surgen acciones de colectivos que no representan a una sociedad moderna, con la aplicación de ciencias normativas y conociendo las ciencias causales explicativas, es hasta cierto punto una regresión a aquellos tiempos donde se veía viable la aplicación de controles sociales por hoguera o empalamiento entre muchos otros castigos infames, hoy vemos un repunte o divulgación por las redes sociales donde nos muestran decapitaciones u hogueras modernas de santa inquisición moderna.


>> Publicado por:

Hector Hawley
Hector Hawley



>> Bibliografía

Zaffaroni, 2012, p. 44,Las mujeres de dios, pág. 131. Montevideo, ediciones Zeta,Una breve historia de la misoginia. Océano. pp. 104/109.Heinrich Kramer y Jacobus Sprenger (1975)«La bruja, pág. 493». Historia de las mujeres del Renacimiento a la Edad Moderna, tomo III. Madrid, editorial Taurus, Jean -Michel Sallman (1993)