Yo, criminólogo

El Criminólogo es el profesional que termina los estudios de Grado o está en posesión de la licenciatura. Parece una obviedad, pero sin embargo no son pocos los que se publicitan como tales, con algún Máster o Doctorado en ciencias criminológicas. Por mucho Máster o Doctorado en Psicología que tenga, nunca seré psicólogo sin el correspondiente Grado o Licenciatura, con la Criminología no iba ser diferente. Lo preocupante y degradante para la profesión viene, no obstante, de la intrusión. Individuos que no acabaron los estudios de licenciatura los mal llamados diplomaturas, los que han realizado algún curso, o los que simplemente por su profesión han abordado temas criminológicos como los escritores, periodistas, psicólogos, juristas, cualquier campo de la criminalística, etc. No, no sois Criminólogos, por mucho que os fascine este mundillo tanto como a mí.Todos los años salen nuevas y mejores promociones de expertos en el fenómeno criminal, capaces de dar una explicación global y no sesgada como se le está dando en la actualidad bien desde el punto de vista jurídico o de las ciencias de la salud..

La Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal[1], en su artículo 403 establece que:

1. El que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de doce a veinticuatro meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.

2. Se impondrá una pena de prisión de seis meses a dos años si concurriese alguna de las siguientes circunstancias:

a) Si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de profesional amparada por el título referido

b) Si el culpable ejerciere los actos a los que se refiere el apartado anterior en un local o establecimiento abierto al público en el que se anunciare la prestación de servicios propios de aquella profesión.

Si la ley nos ampara, no permitamos que nos perjudiquen. Los colegios profesionales de criminología debenactuar, sin miramiento alguno, abandonando la obsoleta y nefasta tendencia inicial de que mientras se hable de criminología que posea o no título oficial, es una mera formalidad. Mi experiencia, pronto me demostró que fue una tendencia dañina dado que los nuevos criminólogos y los estudiantes lo están pagando en la actualidad.

Cubriendo un evento en temas de seguridad coincidí con un familiar del niño Yeremi Vargas desaparecido el 10 de marzo del 2007 en Vecindario, Gran Canaria. Desde que se tuvo conocimiento de su desaparición, familiares, amigos, desconocidos y toda clase de asociaciones se volcaron y, continúan haciéndolo, de manera altruista con la familia. Pero cuando los medios informativos se hicieron eco, aportando su granito de arena,es la victima quien, en ocasiones, paga el precio del denominado "circo mediático".

Hagamos un inciso, recordando el Estatuto de las Víctimas del delito[2], en su artículo 2b "Como víctima indirecta, en los casos de muerte o desaparición de una persona que haya sido causada directamente por un delito, salvo que se tratare de los responsables de los hechos". Y en su artículo 34 se establece;

"Los poderes públicos fomentarán campañas de sensibilización social en favor de las víctimas, así como la autorregulación de los medios de comunicación social de titularidad pública y privada en orden a preservar la intimidad, la dignidad y los demás derechos de las víctimas. Estos derechos deberán ser respetados por los medios de comunicación social ". No hace falta que enumere casos y muy reciente en los que este articulo no se cumple.

Continuando con mi experiencia, el familiar me contó que un sinfín de personas realizaban llamadas ofreciendo sus servicios, llamémoslos pseudociencias, con fines no tan altruistas. Incluido un "criminólogo" con chaqueta de esas con bolsillos como si fuera de pesca o fotógrafo muy al estilo C.S.I, cuestión que me llamó sumamente la atención. Escuchando atónito el modus operandidel "C.S.I" tuve que aclarar cuáles son las funciones del criminólogo, nada que ver con la criminalista y como habréis podido deducir el supuesto "criminólogo" carecía de los estudios oficiales.

Recomendé encarecidamente que exigiese el título de Licenciatura o Grado, si en un futuro quisiera los servicios de un Criminólogo, título que, con sumo orgullo, le mostré. Por fortuna a esta familia no le causó daño alguno al descubrir, ellos mismos, sus intenciones desde un primer momento.

Estás conductas, dóciles para unos, muy dañinas, en mi opinión de cara a la profesionalidad del criminólogo y tanto la acción como la persona han de ser denunciados bien al Colegio Profesional de Criminólogos, si existiera en el lugar donde desempeña su actividad, a las víctimas para ponerlas sobre aviso, que lo único que hacen es incrementar su desesperación.Lo llamativo, por la naturaleza de su profesión,son los medios informativos, que les dan publicidad pero entiendo que no van a pedir la titulación cada vez que entrevisten a alguien de igual modo que llaman siempre al profesional de la ciencia de la salud o penal para explicar de modo breve, casi monosilábico, la conducta criminal a sabiendo que un criminólogo respondería desde todos los puntos de vista disciplinarios hasta llegar a una conclusión netamente criminológica y claro, eso requiere de su tiempo por lo que al colocarte un micrófono y/o una cámara delante, no vas explicar ipso facto del porqué una persona actuó de una u otra forma.

Al margen de la intrusión profesional cabe destacar la nefasta publicidad que se nos da desde el ámbito universitario, posiblemente esté relacionado con la dependencia de la facultad de derecho, a la hora de ofrecer los estudios de criminología con lupas, huellas dactilares, microscopio, etc. La criminología es una ciencia independiente más cercana a la sociología, por lo relevante que es la trasformación que la sociedad experimenta y su repercusión en lo que puede ser o no considerado delito o una acción socialmente reprochable, que, al derecho, pero es comprensible mas no compartida, que este no quiera perder del todo su trozo de la tarta. Esta puede ser una de las razones, si es que no hay más, por la cual no se nos inviten las instituciones públicas a colaborar con las diferentes disciplinas y ya ni hablemos de crear puestos exclusivos para nosotros. Una de dos o ya no quedan trozos o nos la comeríamos entera, que sería lo lógico, pero entonces¿qué hacer con las demás disciplinas que ofrecen su punto de vista, pero sesgado, al no incluir la de las otras como si hacemos nosotros? Esa es la pregunta que se hace el Estado cuya respuesta ya sabemos, marginar la Criminología. Hay que trabajar duro para que se nos tenga en consideración, por lo tanto, ahora todo depende de ti, Criminólogo/a.

* Publicado por:

Carlos Ruiz
Carlos Ruiz



* Referencias:

[1]Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

https://www.boe.es/eli/es/lo/1995/11/23/10

[2]Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la víctima del delito.

https://www.boe.es/eli/es/l/2015/04/27/4/con